sábado, abril 18

LOS ESPÍRITUS

                                                        Fotografía Alexey Titarenko 


Me he encontrado en la calle con dos espíritus. No veía nada al principio. Pero ellos me han abordado, con unas voces muy grabes, me han contado dos historias, una que existe un mundo paralelo, donde los hombres pueden ser felices si se engañan a si mismos cada vez que salen de la cama, que no hay posibilidad de mirar demasiado lejos en ese mundo. La otra historia hablaba de un mundo de sombras, y de otros espíritus que son capaces de sacarte el alma, sin ninguna misericordia en busca de lo que llaman la verdad.

Entonces, han reído, con una risa diabólica, que helaba todo sudor y formas nítidas de ver la realidad del lugar donde me he encontrado a esos dos espíritus, y cuando iba a intentar responder, han desaparecido.


sábado, abril 11

VARIACIÓN DE LA NIEBLA Nº4

                                              Fotografía: Joanna Rzeznikowska 


Genios que pervierten sus sueños,

convertidos en perennes cometas

que en ceniciento sueño de la vida,

sois desalmados demonios del tiempo.


viernes, abril 10

EL PESO DEL DESGASTE

                                                                Fotografía: B. Eskedahl

Trasformar por ejemplo una prenda en trapos, no un viejo trozo de tela, pongamos un jersey en buen estado y que aún da calor, pero pasado de moda y con algún defecto, me produce sentimientos encontrados: tristeza por lo antiguo que nos sirvió mientras pudo, alegría por lo que ha durado tanto, pero que es engorroso conservar y retiramos sin más. Una maldición que todo lo convierte en pasado, incluso el leer estas líneas ya se convierte en pasado. En muchas ocasiones, sin ningún tipo de remordimientos, tratamos así a las personas.

sábado, abril 4

EL PASO DEL TIEMPO. PENSAMIENTO

                                                                  fotografía Dorotea Lange.

Cuando miras un osario lleno de calaveras, mientras tambores redoblan a tu espalda, y la noche va tapando los pocos rayos de luz que quedan en un viernes santo. Preguntas que tiempo debiste retener en tu adolescencia. Que tiempo malgastaste (es el tiempo lo que ves en esos momentos en esas calaveras apiladas), que edad debiste invertir con mayor pasión o inteligencia. Pero por otra parte - si lo piensas - te das cuenta, que eres hijo de tus oportunidades. Y que muchos no pudieron elegir ese tiempo, ni como emplearlo; tal vez desearías haberte dado cuenta de como vivir más profundamente, ya que no eras un niño convertido en hombre a toda prisa, al que le dieron una azada para remover un duro campo para sobrevivir, pero aún así, mirando las cuencas de los ojos de esas calaveras. Notas como se sale el tiempo de tu pecho a cada redoble de tambor que contesta a tu pregunta.

sábado, marzo 28

BLANCO CEGADOR

                                                             Foto SOLVESUNDSBO


La habitación estaba iluminada por el color más blanco que he visto, había contrastes con otros blancos, envueltos en siluetas de ellas. Había blancos iguales de distintas telas y objetos, múltiples diferencias en la irradiación de la luz pura que les distinguía pero eran distintas, todas ellas, las que transitaban por la inspiración. El blanco de la colcha, de las sábanas, el blanco del uniforme de la enfermera encargada de la planta, el blanco de la monja, el blanco de la bata del médico. Producían el mismo efecto, el mismo blanco que inundaba el ventanal y el interior de su conciencia. Como un baile de vestales refulgentes de blanco.

sábado, marzo 21

CONSTRUYENDO PERSONAJES SOBRE UNA HOJA

                               fotografía titulada el repeso de las sirenas. Autor desconocido

¿Son seres imaginarios o personajes inventados por una personalidad original, las vidas de hombres y mujeres, que se conocen en el tiempo en el papel? Esa mujer a la que se dan cualidades basadas en una postura o se la cree capaz de dar lo mejor del amor por lo que una vez dijera en una fiesta. Nos llegamos a creer los arquetipos construidos por una corriente literaria, o por la sociedad en sus series de televisión para cada tipo de gente. Intentamos pensar por ellas sin llegar a conocer acaso los perfiles de la verdad cuando vivimos realmente. Muchas veces porque no podemos vivirlos, no se nos deja llegar a cierta profundidad por el tipo de vida que llevamos. Se supone, que insensatos, debemos ser elegidos por una mano superior, si somos personajes, una especie de suerte a la que damos todo el poder de mundo a la hora de gobernarnos. Una vez que creemos en esto, en la lucha por encontrar nuestro verdadero ser, vemos en los gestos de otros, y en intenciones pasadas que no podemos corroborar si es ficción o realidad la vida del personaje, tenemos la sensación de que nos mirará si nos marchamos de la hoja de papel blanco, que nos odiará si apagamos el ordenador sin darle un gran final. Muchas veces cuando perseguimos por ejemplo un ideal, tenemos dudas que no están basadas en nimias diferencias sino en inmensos detalles, dudamos entre si nos quería y ella se levantó pensando que iba a declararme, o si odia nuestra persona por insidiosa con su vida. Los personajes, igual que en el caso descrito, en manos del autor, van de un extremo a otro esperando el último golpe.

sábado, marzo 14

EL TREN MÁGICO



Me gustaría encontrar un maravilloso tren mágico en algún recóndito lugar, de mi cerebro. Que al subir a él tuviera claro que nunca desearía otra cosa que ver los rostros que amo, y llevar dentro de mi, mientras una elegante locomotora me trasporta, las ideas que me hicieran ser el hombre que es capaz de escribir con los ojos cerrados, la historia más honda que ahora pueda imaginar.

Me gustaría imaginar ese tren mágico, en algún lugar, haciendo temblar los cuerpos de sus pasajeros sobre las vías.

miércoles, marzo 11

HAIKU Nº23



La sangre resbala inmaculada,

brilla su espada mientras la limpia;

es el arcángel de los nuevos amaneceres.

sábado, febrero 28

LLEGA LA HORA DE LA ESPADA

                          Fotografía de Syaon


Los puentes están tomados

por criaturas que no son hombres ya,

es una guerra sin cuartel,

llamaron a la hora de la venganza.

Mi armadura es el espejo de las llamas,

y resplandores cegadores a lo lejos,

están acompañados de gas letal;

es la hora de la espada

es la hora de no tener ninguna piedad,

es la hora de nadar en sangre.

Los puentes están tomados

y emergen sobre un espejo de llamas.

domingo, febrero 22

IMÁGENES - VIAJES INTERIORES - Parte 1

                                                                 Fotografía de María Sayago

                              I
Llovía en el solsticio del verano
cuando la tarde en aquel lugar,
nunca cae ni decae en mi memoria.
Cuando aparece otra noria que sigue dando vueltas.
Sólo miraba aquella ventana.
Dentro, una estufa, mueble ardiendo
allí, todo el calor, toda la fraternidad del ancho
y duro mundo.
Desde aquella ventana,
se veía la silueta de la estufa junto a una bruja calculadora,
maniatada por el tiempo,
oscurecida, ensimismada, sola.
Después, desde dentro, ya la muerte discutía.
Gris, a trozos, horizonte, tejados
llovía; y el cansancio; y el cansancio.



sábado, febrero 14

ATRAVESAMOS EL TIEMPO

Fotografía. Fernando Manso Blanco


Largos trenes negros atraviesan los campos luminosos de amapolas, con las ventanas cerradas, a la velocidad del olvido nos internamos en tierras para una aventura, escapando de ciudades vacías de amor.

Envueltos en el atardecer de mil nubes cerezas que mueren igual que muere la tranquilidad de los viejos poetas, que alguna vez crearon y creyeron en utopías

Pronto todo será luz y se tragará todo el arco iris, dejando a las ciudades con un intenso blanco refulgente.

Colores, igual a fugas de música ascendente, lugares que dejamos y escapamos hacía el horizonte. Pronto perderemos de vista lo que fue nuestro presente, y veremos el futuro en alguna de sus formas.

sábado, febrero 7

LETANÍA

                                                                                                                                         Foto Jaime Fernández Ortiz 


Rezo por todos los cementerios levantados

para construir autopistas más rápidas.

Pienso en esos pequeños

qué hubieran sido sin hambre

y entre manos amables.


Rezo mientras me afeito con mi maquinilla de titanio,

con cabezal basculante para mi piel,

veo otras pieles rajadas por millones

pieles estrujadas de África y la India.



Rezo por tanta oscuridad en felicidad;

por la educación sin justicia ni misericordia.

Aprovecho para ir al cine,

y en China las tumbas se abren para los sin ataúd,

los sin nombre ni esperanza.

Compró un disco compacto

y caen en la esclavitud 225 millones de niños.

Consumo un libro de maravillosas frases

de filósofos comprometidos con sus lujosas universidades,

y muere el Amazonas y sus indígenas.



Rezo al comer por el silencio inhumano

Por la cárcel dorada en la que vivo.


Rezo  por todos ellos, por los que no me intranquilizan.



martes, febrero 3

LA LUNA DENTRO DE MI ESTA GRIS

Fotografía del Blog del gran fotografo Roberto Cabral 

El gris día, ese color que es blanco empobrecido que no escucha mis quejas por senda humana alguna. Un pensamiento ligero, silente, azul apagado, como si tuviera que hablar de otro color, ha cruzado el aire en este día y he visto un rastro. Quedó impreso como huellas junto al mar que pronto las borrará: ojalá cantase un ángel mirando un mundo de arte, y yo riese y soñase como un halcón libre. Pero todo esto son necedades en un mundo lleno precios. En una noche de luna lejana.



miércoles, enero 28

PARTIDA NOCTURNA

fotografia del gran Roberto Cabral

PARTIDA NOCTURNA 
(Relato en paralelo)
(Publicado en primicia en la Revista Salto Al Reverso de México)

@theyoungQuevedo

La dama con quien juego esta partida mantiene, como lo hará toda la noche, su sonrisa más glacial. Es la misma que dedica siempre a todos sus contrincantes. Intento desde el principio amenazar el máximo número de sus piezas en el tablero. Los peones se dedican a crear la trama. Son orgullosas piezas que se adelantan. En realidad, muestran lo inteligentes que son sus señores, que esperan detrás de ellos a manejarles como quieren. Si no les sirvieran, no serían ni siquiera peones.

A la luz de las farolas, se me cae el castillo de la felicidad que me había erigido al sol ayer. De noche, ahora por la calle, pienso que el día ha pasado en armonía con las ganas que tenía de divertirme.

—¿Piensas en algo más que la partida? —pregunto a la dama enigmática, intentando averiguar más sobre ella.

—Solo pienso en la partida. Es como pensar en todo.

—Cuanto misterio, seguro que existen muchas otras cosas.

—No existen y lo siento por ti. Eres igual que todos los hombres, cerebros muy fáciles de predecir, igual que tu alfil tan desprotegido.

—¡Qué mujer! ¡Siempre te lo tomas así! Es mi curiosidad, la belleza. Cuando estás pensativa despiertas en mi mayor curiosidad   —digo intentando que se crucen nuestras miradas.

—Y por lo que veo también tu estupidez  —me replica.

Las calles están de noche demasiado vacías. A pesar de las juergas que uno pueda correr, no puedes evitar encontrarte los desiertos intermitentes que vives al abandonar ciertos lugares.  Y en los momentos más necesarios esos desiertos se hacen más extensos en mitad de la ciudad. Giras la cabeza y no hay nadie.

Mis alfiles, incluido el desprotegido, han logrado ganar una escaramuza violenta en el centro del tablero. Parece que tengo la partida encaminada. Pienso en defender bien mi ventaja. Ella sigue impasible: glacial, hermosa.

—Es necesario pensar en algo más, ayuda a la imaginación aportando condimento a lo cotidiano de nuestros quehaceres.

—La imaginación es un trampantojo. No lo puede todo. De hecho, es un cálculo demasiado inexacto. A veces, extravagante. Casi siempre, desmesurado para acertar en la vida. Como tus líneas en el tablero, las estás adelantando todas sin darte cuenta.

—Eres toda alegría. Únicamente disfrutas viéndolo todo negro, y encima...

—Y encima no pierdo el tiempo —ahora es ella la que sonríe un poco.

—No está mal a veces perder un poco el tiempo para encontrar cosas mejores.

—Por ejemplo intentando hacerme creer que tienes la partida controlada.

—Sí, por ejemplo, señorita robot.

Veo de lejos aparecer un grupo de sombras. Los árboles se mecen al viento nocturno en esta noche sobre las calles. Son posibles camorristas en busca de dinero. Los huelo desde aquí. Encuentro algún síntoma de miedo en mi interior. Pero no me desvío. No creo que sea hoy el día que me den una paliza.

Mi contrincante es demasiado guapa para solo mirar concienzudamente el tablero. Además sabe cuando la estoy mirando con descaro. Su pelo es largo. Menuda morena para girarse en la calle. El color de su cabello es más negro que el azabache. Lo que me distrae de la partida es ver que el negro de su pelo es el mismo negro carbón de las entrañas de la tierra que son sus ojos. Son inquisitivos. Son ojos arrancados a la noche.

Me alcanza el grupo de sombras. Siento que alguien me toca haciéndome parar. Otra mano me intercepta también.
—Eh, seguro que tienes algo que darnos, ahora mismito.
—No llevo nada.
—Yo creo que sí, ese reloj por ejemplo —dice uno de ellos burlándose.
—Un recuerdo de familia que no pienso darte.

La sonrisa de la dama reaparece un momento. Mueve el caballo. Después de mí, el alfil. Comienzo a perder casi todos mis peones en el centro del tablero en los siguientes movimientos.

—¿Te alegras de tomar ventaja ahora? —le digo.

—Nunca siento alegría, es algo que sé.

De repente, ella piensa la siguiente frase al levantar una de las torres para moverla.

—Si ahora sonase el timbre de la puerta y te diera una oportunidad,  ¿te acordarías alguna vez?, si escapases para que esta partida no acabase, y poder hacer tablas conmigo.

—¿Qué? —respondo perplejo.

Sus labios se despegan con una lentitud estratégica. Esta vez la sonrisa está mezclada. Yo diría que está retenida. Ha visto claramente mi plan sobre el tablero, y su torre liquida a uno de mis caballos sin yo poder hacer lo mismo.

—Supongo que no. Te levantarías a abrir y no verías nada al otro lado de la puerta, y volverías a donde estás ahora, creerías que has perdido el tiempo por algún idiota, y no te darías cuenta que estás jugando esta partida ya desde hace un tiempo con las manos vacías.

—Que chica más lista. Un poco oscurantista en sus frases, pero lista.

El grupo de ladrones me rodea en semicírculo contra una pared, no puedo escapar.

—Creo... colega, que estás en estos putos instantes jugándote la vida.

—Tú lo dices —intento mantener la calma  y quiero seguir mi camino.

—¡Estoy harto, nos van a ver, así que rapidito! —un barbudo con cara de fiera lo ha gritado.

Está muy nervioso. Saca un estilete largo, luminoso, mortal. Sus pelos enredados enmarcan dos ojos negros, profundos, esa negrura en ellos es igual a la noche de antes. Intento algo para salir de allí, ni siquiera doy dos pasos frente al grupo que me rodea.

La dama ha estado esperando, la siguiente sonrisa que sale de su boca. Me deja helado. En realidad, de repente hace frío en toda la habitación. Dirige su atención a un lado del tablero, aparentemente, sin movimientos de piezas importantes. Sin embargo, ha dejado colocada una desde hace tres movimientos. Entonces, su alfil ella juega con negras cruza de lado a lado el tablero. Jaque mate.

Con un estilete, no tiene apenas que hacer fuerza el agresor para clavarlo en el fondo de un estómago, por ejemplo. Casi no siento como me perfora cada capa del interior de mis pliegues musculares. Veo borroso. Pierdo parte del sentido. Caigo sobre mi espalda brutalmente.

Antes de convertirme en nadie, tirado en el suelo, siento moverse manos nerviosas en mis bolsillos. A lo lejos ya casi nada soy oigo un timbre. Está lejos el sonido. ¿Es el timbre que oiremos todos, o es el timbre de la puerta de la oportunidad perdida durante la partida? No lo sabré. Ya no siento nada.

domingo, enero 18

IMAGEN DEL FIN DEL MUNDO

Obra de Pablo Genovés


Seré el espectro de un fantasma herido

cuando llegue ese momento.

Y veré arder auras de aire caliente,

o mares invadir las bibliotecas y parqués.

El agua se llevará todos los libros

y no habrá próximos barcos,

ni últimas melodías para escuchar.

Ya no empezarán los valses para otros,

Ya no podremos conseguirlo.


Si llega el fin de mundo,

quiero que me alcance

en un teatro escuchando Don Giovanni.